Categoría: Principios de Inversión | Lectura estimada: 5 mins
Albert Einstein bautizó al interés compuesto como la fuerza más poderosa del universo financiero. Consiste en reinvertir los rendimientos generados para que estos a su vez generen nuevas ganancias en los periodos siguientes.
Comenzar a invertir a los 25 años requiere aportes mensuales mucho menores que empezar a los 40 para alcanzar la misma meta de jubilación, debido a la curva exponencial de crecimiento que ofrece el tiempo.